São Paulo tiene más de 600 Km de litoral intermediado de playas, islas y rincones no-comunes para quien quiere huir del lugar común. El sol puede ser el mismo en cualquier lugar, pero los escenarios que el ilumina en la costa paulista hacen toda la diferencia. Deslumbrantes playas desiertas e islas oceánicas (entre ellas Ilhabela, la mayor de Brasil) se esparcen por el recorte de la Sierra del Mar, el mayor y más preservado macizo atlántico de foresta tropical del planeta. De ese contraste entre el mar de aguas claras y al fondo la densa mata tropical, nace una sensación única sólo probada en las playas de São Paulo.
Son innumeras opciones para todos los gustos: para agitar o relajar, para ver o ser visto, surfar o sólo admirar, bañarse en las aguas del Atlántico o dejarse acariciar por el sol en la arena fina y clara en playas distribuidas por ciudades como Bertioga, São Sebastião, Caraguatatuba, Ubatuba, Guarujá, Santos, Iguape, Cananéia, entre muchas otras. En la Ciudad de São Paulo del sol y del mar, belleza y armonía natural se combinan con modernidad y comodidad. Basta decidir el destino y aprovechar.